Blog de Francisco Zambrano Meza |
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Ante todo, una mirada profunda a la actualidad evitando los lugares comunes y saliendo del espectro rutinario de la politiquería nacional. Planteando puntos de vistas tan generales como particulares. Pretendiendo abarcar lo justo para un análisis pertinente. Sin duda, una expresión de opinión basada en hechos noticiosos y acontecimientos puntuales además de procesos sociales y corrientes globales.
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Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2006. Resumen
02/10/2006ESTADO Y FAMILIA: DIÁLOGOS SOBRE RESPONSABILIDAD EN LA SEXUALIDAD JUVENILEL ROL DEL ESTADO EN LA RESPONSABILIDAD DE LA SEXUALIDAD JUVENIL "El pueblo es aquella parte del Estado que no sabe lo que quiere" Georg Wilhelm Friedrich Hegel Antes que todo, es necesario abandonar el concepto (al menos para este ensayo), de que "el Estado somos todos". Es más, concebiremos al Estado como el aparato burocrático que tiene la responsabilidad de generar los programas y planes pertinentes según las necesidades de los mismos ciudadanos (y no ciudadanos en un gran número de casos) El Chile de hoy, bajo la institucionalidad que impera, el Estado basa sus políticas públicas en la decisión del Presidente o la Presidenta de la República, que encomienda a su Ministro o Ministra de cada cartera, presentar al Congreso Nacional (bicameral) cierto Proyecto de Ley que considere pertinente la máxima autoridad del Poder Ejecutivo. En la mayoría de los casos, estos Proyectos de Ley abarcan materias presupuestales o recursos del Estado y por lo tanto ningún parlamentario de la República (ya sea Senador o Diputado) puede involucrarse en estas materias por ser inhabilitado por la Constitución Política que nos rige. Al margen ya de este acuerdo conceptual, hemos de verificar el rol que tienen estos aparatos burocráticos y cómo inciden (o debieran incidir) en la sociedad y en la familia orientada al campo de la sexualidad. El Estado, si bien en este caso no somos todos, sí debiera abarcarnos a todos. Por esto es que toda política pública debiera considerar no sólo a los destinatarios a los que va dirigidos, sino también a quienes colateralmente también les recaerá, deberá englobar a jóvenes de veinte años, a ancianos de ochenta y niños de diez. Así, una "buena iniciativa" puede convertirse (y así ha sido en los últimos intentos), en un error garrafal pues más allá del mensaje - del fondo - se critica la forma, y es que no se tiene el suficiente cuidado en la exposición de ciertos contenidos y la moral y la ética aparecen enarboladas como banderas de lucha en pugnas que nublan el real objetivo de cada campaña. Ejemplos sobran, y sólo por mencionar algunos, basta con mentar los dos spot televisivos del año 2004 y 2005 para combatir el creciente índice de contagio del virus VIH responsable del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida: la primera, por mostrar relaciones heterosexuales y homosexuales (que fue lo que más escandalizó a los sectores más conservadores de la sociedad) bastante evidentes en horarios para todo público, y el segundo por mostrar a escolares y jóvenes y adultos en general con eslóganes como "yo se lo pongo", "Encuentro súper entretenido el condón desde que aprendí a ponérselo" y de fondo posturas sexuales esquemáticas sobre colores celeste o naranja. Más que generar polémica, el rol del Estado, y sobre todo del Gobierno en estos casos, es el de orientar y no el de avasallar sectores "sensibles" de la sociedad y de paso generar polémicas ficticias que sólo van en detrimento del objetivo de la campaña. Sin embargo, es un imperativo ético y moral del Estado el velar por los espacios en que la familia es incapaz de auto-orientarse, ya sea por la incapacidad de los tutores, por la falta de herramientas, por el bajo nivel sociocultural y/o socioeconómico, o porque simplemente la relación entre los miembros de la familia se ha deteriorado a un punto exorbitante. Además, debe asignársele un grado de interés bastante alto por parte del Estado a los sectores más vulnerables de riesgo en el espectro global, ya que, si bien generalmente son minoritarios, deben ser ampliamente considerados por la red que este Leviatán de Thomas Hobbes debiera abarcar. También, si entendemos que la sexualidad pertenece a una de las dimensiones de la vida que requiere de mayor atención y preparación para enfrentarla, su educación no puede quedar al margen de lo curricular. El Estado, representado por el gobierno de turno, no puede lavarse las manos en esta materia. Ello implica la necesidad de implementar un Plan de Educación Sexual en todas las escuelas y liceos, que asuma la sexualidad relacionándola con lo afectivo y con lo valórico, más allá de lo biológico-funcional que es lo que hoy se enseña. El Estado debe ser el primer en reconocer que la sexualidad, en el Chile actual, no puede ser tabú. Debe mostrarse conocedor de lo que hoy muy pocos reniegan: que las nuevas generaciones son activas sexualmente a más temprana edad y que, más allá de cualquier intento de censura o represión, la estimulación de la sexualidad es uno de los temas altamente explotados por los medios de comunicación de masas e incluso del mismísimo canal estatal, Televisión Nacional de Chile. Ahora bien, ninguna práctica del Estado, podrá tender en medida alguna a la disminución del valor de la familia como base de la construcción social. El Estado se rige por una Constitución, y es ella la que estipula en su primer capítulo a la familia como el núcleo de la sociedad, por ende, fuera de juicios críticos deberá respetar los designios de esta Carta Fundamental ya sea para el bien o el mal de todos los chilenos.
[Capítulo I: Ensayo de Filosofía. Profesora Natalia González] 03/10/2006ESTADO Y FAMILIA: DIÁLOGOS SOBRE RESPONSABILIDAD EN LA SEXUALIDAD JUVENILEL ROL DE LA FAMILIA EN LA RESPONSABILIDAD DE LA SEXUALIDAD JUVENIL "La familia es base de la sociedad y el lugar donde las personas aprenden por vez primera los valores que les guían durante toda su vida" Juan Pablo II El Rol de la Familia en la Sexualidad de los jóvenes es tan ambiguo como el concepto "familia", que según el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua significa "Grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas". Sin duda no es una definición contundente, sin embargo, como ya va siendo regla, será completada: la familia, es la pretendida institución básica de una sociedad como la chilena, en la que residen los valores esenciales y que recibe la misión y la responsabilidad de ser cuna y trampolín para la renovación de buenos y grandes ciudadanos de nuestra Nación. La composición de la Familia en nuestro país, ha cambiado y ya es casi imposible encontrar el típico canon familiar de clase media, donde existía un padre sostenedor económico, una madre dueña de casa y afanada de la crianza de sus hijos. Hoy ha variado y se transforma en el mejor de los casos en una familia en la que hay padres ausentes e hijos independientes que se afirman más en sus amigos que en sus propios tutores. Es difícil entregarle a la familia el concepto de la educación de los niños y jóvenes como ha sido la histórica pretensión, es más, hoy el colegio más que un centro de instrucción es un verdadero centro de crianza y educación. Sin ir más lejos, y anticipándose a los cambios, se instalaron los colegios y universidades SEK, directamente desde España siguiendo cánones europeos, sin embargo esta seguidilla de términos no son para nada prometedores en cuanto a criterios conservadores de la familia, pues se especializa en los casos de padres que no tienen tiempo para la educación de sus hijos. Surge la retórica pregunta ¿qué podemos esperar de una "familia" de padres ausentes e hijos tremendamente independientes? La situación es aún peor en el otro extremo del espectro nacional. Donde la familia es un concepto aplicable, casi, sólo a las mafias y clanes familiares. La dramática escena ya no es un montaje televisivo. Un niño grita por la ventana de su casa en medio de una población donde el Estado no puede llegar por la imposibilidad e incapacidad de su aparataje burocrático, donde el largo brazo de la ley ya ha perdido el reloj, las pulseras y los anillos y la ley que impera es sólo la del más fuerte. En ese escenario, se escucha el desgarrador llanto de un niño "Mamá, mamá, ¿dónde te fuiste, Mamá?" mientras la progenitora, no lo puede escuchar por estar lo suficientemente concentrada en que no se le escape un automóvil sin que pueda ofrecer sus servicios. No, no es caricatura. Sucede. Sucede a poca distancia de nosotros mismos. Y es un argumento lo suficientemente sólido como para sostener que la Familia no puede ser únicamente capaz de sostener las políticas de responsabilidad en la sexualidad. La enorme estratificación de nuestro país y los bajos niveles socioculturales y socioeconómicos de un gran sector de la población, hacen de ella, una escena imposible para que sea la familia la única responsable de la tarea de la educación sexual y, por lo tanto, de la prevención del embarazo. Seamos claros y contundentes. En una sociedad posmoderna, donde el tiempo ya no es oro, sino que acciones bursátiles y cargamentos exportadores no le podemos pedir a una supuesta tranquilidad dominical que se haga cargo de forma exclusiva de la educación y formación de los jóvenes del hoy y, por cierto, los educadores y formadores del mañana. Sin embargo, hemos de reconocer que no todas las familias de nuestro país responden a tan cruenta realidad, también hay familias que pretenden -e incluso lo logran- educar a sus hijos, personalmente, con valores y principios éticos, morales y religiosos. Estos casos deben ser ampliamente respetados, respaldados y tomados en consideración, por lo que se plantea una nueva barrera (o desafío) al Estado, para no transgredir los derechos de aquellos padres que prefieren abarcar ellos mismos la responsabilidad antes que cedérsela a algo tan ficticio como el Estado. A ellos los protege el texto constitucional que le asigna un valor fundamental a la familia. Artículo 1º, Capítulo I, Párrafo 2º: "La familia es el núcleo fundamental de la sociedad" Aún así, en ocasiones sería riesgoso que esta preocupación de los padres hacia los hijos los sobreprotegiera y aislara en una verdadera burbuja, encontrándose posteriormente en un estado de indefensión ante la heterogeneidad de composición de las familias y el consiguiente variopinto generado en educación sexual que podría llegar incluso a ser peor. 06/10/2006Documento: Enrique Mac Iver - "La Crisis Moral de la República"![]() LA CRISIS MORAL DE LA REPUBLICA [Discurso pronunciado el 1 de agosto de 1900 en el Ateneo de Chile] Voy a hablaros sobre algunos aspectos de la crisis moral que atravesamos; pues yo creo que ella existe y en mayor grado y con caracteres mas perniciosos para el progreso de Chile que la dura y prolongada crisis económica que todos palpan. Me parece que no somos felices; se nota un malestar que no es de cierta clase de personas ni de ciertas regiones del país, sino de todo el país y de la generalidad de los que lo habitan. La holgura antigua se ha trocado en estrechez, la energía para la lucha en laxitud, la confianza en temor, las expectativas en decepciones. El presente no es satisfactorio y el porvenir aparece entre sombras que producen la intranquilidad. No sería posible desconocer que tenemos mas naves de guerra, mas soldados, mas jueces, mas guardianes, mas oficinas, mas empleados y mas rentas publicas que en otros tiempos; pero, ¿tendremos también mayor seguridad, tranquilidad nacional, superiores garantías de los bienes, de la vida y del honor, ideas mas exactas y costumbres mas regulares, ideales mas perfectos y aspiraciones mas nobles, mejores servicios, mas población y mas riqueza y mayor bienestar? En una palabra: ¿progresamos ? Hace cinco anos se levantó el censo decenal de la República. El recuento de la población no fue satisfactorio, pues aparecía un aumento por demás pobre y en escala muy inferior a la de anteriores censos. Se dijo que la operación era incompleta y defectuosa y hasta ahora no ha si do oficialmente aprobada. Con esto pudimos desentendernos de un hecho tan grave y revelador del estado del progreso del país; pero, en verdad, deficiencias y vicios considerables en el censo no se ven y sus cifras continúan manifestando que la población no aumenta por lo menos en el grado que corresponde a un pueblo que prospera. Mas, si el numero de los habitantes de Chile no crece, o crece con desalentadora lentitud, en cambio el numero de contravenciones a la ley penal aumenta con inusitadas proporciones. Comienza a oírse que en Santiago, por ejemplo, se necesitan ocho jueces del crimen, el doble de los que existen para atender medianamente las necesidades del servicio. En el verano último se me hizo notar un curioso fenómeno que acaecía en uno de los departamentos de la provincia de Maule, y que probablemente se vera también en otras regiones del territorio. Los pequeños propietarios rurales enajenaban sus tierras a precios ínfimos para asilarse en los centres de población, y lo hacían porque les faltaba seguridad para sus bienes y para su vida. El bandolerismo ahuyenta de los campos a los labradores, el agente principal de la producción agrícola, en un país que desde hace veinte años no sabe donde esta el fondo de sus cajas. Hace poco daba alguien cuenta de otro hecho curioso que se presenta en Chile. El numero de escuelas ha aumentado; pero a medida que las escuelas aumentan la población escolar disminuye. No sé si la enseñanza primaria sea mejor ahora de lo que fue en años atrás; ello es probable porque los maestros formados en nuestras escuelas pedagógicas adquieren conocimientos generales y profesionales más extensos, más completes y más científicos que los recibidos en otros tiempos. Por desgracia, ni la superioridad técnica de los maestros, ni la mejoría de los métodos modifican la significación del dato relativa a la matrícula escolar hasta el punto de que fuera posible sostener que adelantamos, que la ilustración cunde, que la ignorancia se va. Pienso que no hay negocio público en Chile más trascendental que éste de la educación de las masas populares. Es redimirla de los vicios que las degradan y debilitan y de la pobreza que los esclaviza, y es la incorporación en los elementos de desarrollo del país de una fuerza de valor incalculable. No me es difícil creer que la instrucción secundaria y superior se han generalizado considerablemente en los últimos tiempos, el número de personas ilustradas es más crecido ahora de lo que fue antes; se puede encontrar un bachiller hasta en las silenciosas espesuras de los bosques australes. Pero, ¿será inexacto el hecho de que, estando mas extendida la instrucción y siendo más numerosas las personas ilustradas, las grandes figuras literarias y políticas, científicas y profesionales que honraron a Chile y que con la influencia de su saber y sus prestigios encauzaron las ideas y las tendencias sociales carecen hasta ahora de reemplazantes? Hemos tenido muchos hombres de la pasada generación de nombradía americana y aun europea, y me parece que nadie se ofenderá si digo que no acontece lo mismo en la generación actual. Entre los elementos de progreso de una sociedad pocos hay superiores a la energía para el trabajo y al espíritu de empresa. Uno y otro se desarrollan con la educación y el ejemplo y con el ejercicio que es la gimnasia que los afirma y fortifica. Esa ha sido la principal fuerza del pueblo inglés y del pueblo americano, y, en general, del europeo del Occidente. Ni de espíritu de empresa ni de energía para el trabajo carecemos nosotros, descendientes de rudos pero esforzados montañeses del norte de España. ¿A dónde no fuimos? Proveíamos con nuestros productos las costas americanas del Pacifico y las islas de la Oceanía del hemisferio del sur, buscábamos el oro de California, la plata de Bolivia, los salitres del Perú, el cacao del Ecuador, el café de Centroamérica, fundábamos bancos en La Paz y en Sucre, en Mendoza y en San Juan; nuestra bandera corría todos los mares y empresas nuestras y manos nuestras bajaban hasta el fondo de las aguas en persecución de la codiciada perla. A la iniciativa, al esfuerzo y al capital de nuestros conciudadanos debemos los primeros ferrocarriles y telégrafos, puertos, muelles, establecimientos de crédito, grandes canales de irrigación y toda clase de empresas. ¿Podría con verdad afirmarse que el espíritu y la energía que entonces animaran a nuestro país para el trabajo se hayan, no digo fortificado sino siquiera mantenido?. ¿Significará algo el que hayamos perdido nuestra acción comercial e industrial en el extranjero y que el extranjero no reemplace en nuestro propio territorio? En general, ¿se gasta hoy actividad para la lucha de la vida y para crear fuentes de riqueza por medio del trabajo libre, o se ve una funesta tendencia al reposo enervante y la empleomanía? Preguntas son éstas que todos pueden responder y las respuestas no serán tal vez satisfactorias para los que cuentan entre los elementos de apreciación del progreso de un país, la energía de sus habitantes para el trabajo, y el espíritu de empresa. La producción en realidad no aumenta desde hace anos; si no fuera por el salitre, podría decirse que disminuye; la agricultura vegeta; la minería aun en estos días de grandes precios, permanece estacionaria; la incipiente manufactura galvanizada con el dinero público y con el sacrificio de todos, no prospera; el comercio y el trafico son siempre los mismos y el capital acumulado es menor. ¿Tenemos algunos rieles mas, algunas escuelas, algunos pocos miles de habitantes? Enhorabuena; ¿pero que importancia tiene esto para juzgar de nuestro adelanto, si esos centenares de rieles debieran ser millares, si esas docenas de escuelas debieran ser centenares y si esos pocos miles de habitantes debieran ser millones? ¿Y que vale ello delante de las obras publicas en ruinas, de la agricultura decadente, de las minas inutilizadas, del comercio anémico, de los capitales perdidos, del ánimo enfermo ? En el desarrollo humano el adelanto de cada pueblo se mide por el de los demás; quien pierde su lugar en el camino del progreso, retrocede y decae. ¿Que éramos comparados con los países nuevos como el Brasil, la Argentina, México, la Australia, el Canadá? Ninguno de ellos nos superaba; marchábamos adelante de unos y a la par de los otros. ¿Que somos en el día de hoy? Me parece que la mejor respuesta es el silencio. Y seria bien triste por cierto que nos consoláramos de la perdida de nuestro puesto preferente, con el poder militar, como se consolaban con su espada y sus pergaminos los incapaces que se veían desalojados por la actividad de los hombres de iniciativa y de trabajo. No hay para que avanzar en esta somera investigación acerca del estado del país en lo que se relaciona con su progreso; importa mas preguntarse ¿por que nos detenemos?, ¿qué ataja el poderoso vuelo que había ornado la República y que había conducido a la mas atrasada de las colonias españolas a la altura de la primera de las naciones hispanoamericanas? En mi concepto, no son pocos los factores que han conducido al país al estado en que se encuentra; pero sobre todos me parece que predomina uno hacia el que quiero llamar la atención y que es probablemente el que menos se ve y el que mas labora, el que menos escapa a la voluntad y el mas difícil de suprimir. Me refiero ¿Por que no decirlo bien alto?. A nuestra falta de moralidad publica; sí, a la falta de moralidad pública que otros podrían llamar la inmoralidad pública. Mi propósito no es otro que el de señalar un mal gravísimo de nuestra situación, que participa más de la naturaleza de mal social que de mal político, con el objeto de provocar un estudio acerca de sus causas y sus remedies, y para el fin de corregirlo en bien de todos y no en beneficio de individuos, bandos o partidos. Quiénes son los responsables de la existencia de ese mal, no sé; ni me importa saberlo; expongo y no acuso, busco enmiendas y no culpas. La historia juzgará y su fallo ha de decir si la responsabilidad por la lamentable situación a que ha ligado el país es de algunos o de todos, resultado de errores y de faltas, o de hechos que no caen bajo el dominio y la previsión de los hombres. Quería decir también que la moralidad publica de la que hablo no es esa moralidad que se realiza con no apropiarse indebidamente los dineros nacionales, con no robar al fisco, con no cometer raterías, perdónenme la palabra. Tal moralidad que llamaré subalterna, depende de otra mas alta moralidad, y sus quebrantos los sancionan los jueces ordinarios y no la decadencia nacional y la historia. Hablo de la moralidad que consiste en el cumplimiento de su deber y de sus obligaciones por los poderes públicos y por los magistrados, en el leal y completo desempeño de la función que les atribuye la carta fundamental y las leyes, en el ejercicio de los cargos y empleos, teniendo en vista el bien general y no intereses y fines de otro genero. Hablo de la moralidad que da eficacia y vigor a la función del estado y sin la cual esta se perturba y se anula hasta el punto de engendrar el despotismo y la anarquía y como consecuencia ineludible, la opresión y el despotismo, todo en dario del bienestar común, del orden publico y del adelanto nacional. Es esa moralidad, esa alta moralidad, hija de la educación intelectual y hermana del patriotismo, elemento primero del desarrollo social y del progreso de los pueblos; es ella la que formó los cimientos de la grandeza de los Estados Unidos y que se personalizó en un Washington; es ella la que condujo a nuestra República al primer rango entre las naciones americanas de origen español y que se personalice en ciertos tiempos, no en un hombre sino en el gobierno, en la administración, en el pueblo de Chile. Yo no admiro y amo el pasado de mi país a pesar de sus errores y de sus faltas, por sus glorias en la guerra, sino por sus virtudes en la paz. Sin estas tan inútiles como en los actuales tiempos el salitre, habrían sido para la prosperidad de la república los grandes descubrimientos mineros la creación de los mercados de California y Australia y las facilidades de la navegación que nos acercaron a todos los centros productores y de consumo. Cuestión Social Reloaded.«Recuerde el alma dormida, avive el seso y despierte, contemplando cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte tan callando»
El viernes 29 de septiembre de 2006, el Diario Oficialista La Nación publicó un artículo titulado: “Longueira entre el catastrofismo y la campaña” del que destaco el siguiente fragmento: “Creo que estamos en situación de vivir revueltas sociales complicadas”, afirmó ayer Longueira al comentar la última jornada de movilización de los profesores y el paro en salud. Para el dirigente se respira un “ambiente de insatisfacción” que sólo es contenido por la buena situación económica del país. Adujo que “si Chile no tuviera el precio del cobre y tuviéramos un ciclo de la economía mundial malo, como el que podríamos tener en el futuro, o Chile no crece”, se produciría un estallido a gran escala, principalmente por las expectativas “que se generaron en la última campaña”.
¡Cuánta certeza tiene el Senador en sus palabras!
Estas palabras facilmente podrían ser calificadas de "poféticas". Proféticas, pero no nuevas. En los albores del siglo XX, el diputado Enrique Mac Iver, levantó su voz el 1de agosto de 1900 en el Ateneo de Chile señalando:
Me parece que no somos felices; se nota un malestar que no es de cierta clase de personas ni de ciertas regiones del país, sino de todo el país y de la generalidad de los que lo habitan. La holgura antigua se ha trocado en estrechez, la energía para la lucha en laxitud, la confianza en temor, las expectativas en decepciones. El presente no es satisfactorio y el porvenir aparece entre sombras que producen la intranquilidad.
El discuros completo (realmente digno de leerlo) se encuentra haciendo clic aquí en el mismo Blog.
No debe sorprendernos que un Diputado de la República, en el amanecer del siglo XX, haya profetizado el panorama tan cruento que se vendría. Ni menos, que hoy, naciendo el siglo XXI, un Senador de la República, bajo condiciones muy similares haga declaraciones tremendamente análogas a las de Mac Iver.
Chile hoy enfrenta un auspicioso devenir económico gracias al recurso mineral del Cobre. Ayer era el Salitre. Chile hoy se plantea como una gran potencia continental e incluso mundial. Ayer también. Chile hoy levanta puentes, caminos y carreteras. Ayer también. Chile hoy presenta una verdadera bomba de tiempo en el ámbito social. Ayer le decíamos Cuestión Social.
Hoy tenemos la oportunidad de aprender del pasado. De dejar de ser una Nación que viva bien un tiempo, derroche lo ganado y muera en el intento de ser un país desarrollado.
No pretendo ejercer el proselitismo político que tanto caracteriza a este Senador y candidato al Sillón Ejecutivo, sí quiero usar sus palabras para que no se diga que nadie se daba cuenta de la creciente ola de malestar social y que nadie pudo acusar recibo de estas señales que emanan desde el mismo pueblo.
Durante este Gobierno, primero fueron los estudiantes con el Pingüinazo de Mayo-Junio, después fueron los Profesores Municipales, los Empleados Fiscales, los músicos del Teatro Municipal, los empleados de la Salud y más adelante se aprovecharán de la coyuntura otros gremios y sindicatos. No es un desfile de modas, no es un vitrineo de problemas sociales y el problema no se resuelve aumentando el presupuesto nacional. ¡¿De qué nos sirve tener dinero en el herario fiscal sino tenemos buenos administradores en la clase política?!
Se resuelve muy a largo plazo, se resuelve con voluntad, dedicación y sin esperar un dividendo político inmediato, se resuelve modificando el Sistema Educacional (a largo plazo), se resuelve modificando las relaciones laborales Estado-empleado (a largo plazo), es más, se resuelve con un cambio de mentalidad y conciencia en aras de un Chile post-bicentenario (a muy largo plazo).
No sostengo que lo vaya a resolver Longueira, Piñera, Alvear, Eyzaguirre o Insulza, no es un problema del Ejecutivo ni de izquierdas o derechas. En esta sociedad posmoderna nos falta el diálogo de clases para invitar al cambio social. 15/10/2006La Máquina de Matar, más conocido como "El Che Guevara"![]() LA MÁQUINA DE MATAR [En esta crónica, publicada en la Revista QuéPasa, El País de España y en The New Republic, el periodista, Alvaro Vargas Llosa, opta por una visión desmitificadora del Che Guevara. Sostiene que más allá de sus involuntarios pecados postmortem -haberse convertido en merchandising capitalista-, sí alimentó en vida un historial de ejecuciones, asesinatos y odio.] Che Guevara, quien tanto hizo por destruir el capitalismo, es hoy una marca quintaesencial del capitalismo. Su imagen es adorno de tazones, chapitas, encendedores, llaveros, carteras, gorras, jeans, sobres de infusiones y, por supuesto, esas omnipresentes camisetas con la fotografía tomada por Alberto Korda: el galán del socialismo, con gorra, en los primeros años de la revolución, pasando casualmente por delante del visor del fotógrafo y quedando fijado en la imagen que, treinta años después de su muerte, sigue siendo el logo del chic revolucionario. Los productos Che son comercializados tanto por grandes corporaciones como por pequeños negocios, como la Burlington Coat Factory, que sacó un anuncio de televisión en el que un muchacho con pantalones militares llevaba una camiseta del Che. Los revolucionarios también se apuntan a este frenesí de la mercadotecnia: desde The Che Store, -que cubre "todas tus necesidades revolucionarias" por internet-, hasta el escritor italiano Gianni Minà, que vendió a Robert Redford los derechos cinematográficos del diario que escribió el Che en su viaje por Suramérica en 1952. Por no hablar de Alberto Granado, que acompañó al Che en ese viaje de juventud, trabaja como asesor de documentalistas y ahora lamenta, mientras consume vino de Rioja y magret de pato en Madrid, que por culpa del embargo norteamericano contra Cuba le resulta difícil cobrar sus derechos de autor. La metamorfosis del Che Guevara a marca capitalista no es nueva, pero la marca está siendo objeto de una operación de revival en los últimos tiempos, y se trata de un revival especialmente notable porque llega años después del colapso político e ideológico de todo lo que Guevara representaba. Este éxito inopinado se debe fundamentalmente a Diarios de motocicleta, la película producida por Robert Redford y dirigida por Walter Salles. Hermosamente rodada en paisajes que han logrado evitar los efectos corrosivos del capitalismo contaminante, la película muestra al joven en un viaje de autodescubrimiento, cuando su incipiente conciencia social se topa con la explotación social y económica -sentando las bases para una reinvención de nuevo cuño del hombre al que Sartre un día calificó como el más completo de nuestra era-. Pero -para ser más preciso- el renacimiento del Che se inició en 1997, en el trigésimo aniversario de su muerte, cuando cinco biografías abrumaron las librerías y restos de su cuerpo fueron descubiertos cerca de una pista de aterrizaje en el aeropuerto de Vallegrande, en Bolivia, después de que un general boliviano retirado, en una revelación espectacularmente oportuna, indicara la ubicación exacta. El aniversario volvió a centrar la atención en la (otra) famosa fotografía -esta vez de Freddy Alborta- del cadáver del Che tendido sobre una mesa, escorzado, muerto y romántico, luciendo como Cristo en un cuadro de Mantegna. Es habitual entre los seguidores de una secta no conocer la historia real de la vida de su héroe (muchos rastafaris renunciarían a Haile Selassie si tuviesen alguna idea de quién fue en realidad). No es sorprendente que los seguidores contemporáneos de Guevara, sus nuevos admiradores poscomunistas, también se engañen, aferrándose a un mito, excepto los jóvenes argentinos que corean un cantito que dice: "tengo una remera [camiseta] del Che y no sé por qué". Pensemos en algunas de las personas que han exhibido o invocado la imagen de Guevara como un faro de la justicia y la rebelión contra el abuso de poder. En Líbano, los manifestantes que protestaban contra Siria frente a la tumba del primer ministro Rafiq Hariri portaban la imagen del Che. Thierry Henry, un futbolista francés que juega en el Arsenal, apareció en una gran fiesta organizada por la FIFA con una camiseta roja y negra del Che. En Stavropol, en el sur de Rusia, los manifestantes que denunciaban el pago en efectivo de ayudas sociales tomaron la plaza central con banderas del Che. En el campo de refugiados de Dheisheh, en la franja de Gaza, carteles del Che adornan un muro en el que se rinde tributo a la Intifada. Leung Kwok-hung, el rebelde elegido para el Congreso Legislativo de Hong Kong, desafía a Pekín vistiendo una camiseta del Che. José Luis Montoya, un oficial de policía mexicano que combate el crimen relacionado con las drogas luce una vincha del Che porque lo hace sentirse más fuerte. El héroe del fútbol Maradona ostenta el emblemático tatuaje del Che en su brazo derecho. Y el caso más célebre, en la ceremonia de entrega de los Premios de la Academia de Hollywood de este año, Carlos Santana y Antonio Banderas interpretaron la canción de Diarios de motocicleta, y Santana apareció con una camiseta del Che y un crucifijo. Las manifestaciones de la nueva secta están por todas partes. Una vez más, el mito está animando a personas cuyas causas, en general, representan exactamente lo contrario de lo que era el Che Guevara. No hay hombre que no tenga alguna cualidad que le redima. En el caso del Che, esas cualidades pueden ayudarnos a medir el abismo que separa la realidad del mito. Su sinceridad lo condujo a dejar testimonio escrito de sus crueldades, incluyendo cosas verdaderamente horrendas, aunque no las más horrendas. Su coraje -que Fidel Castro describió como "su manera, en los momentos difíciles y peligrosos, de hacer las cosas más difíciles y peligrosas"- le llevó a que no viviera para asumir la responsabilidad por el infierno cubano. Un mito puede comunicar tanto acerca de una época como la verdad. Y así, gracias a los propios testimonios del Che acerca de sus pensamientos y acciones, y gracias también a su prematura desaparición, podemos saber exactamente el grado de engaño que muchos de nuestros contemporáneos tienen acerca de tantas cosas. Puede que Guevara estuviera enamorado de su propia muerte, pero estaba mucho más enamorado de la muerte de los demás. En abril de 1967, hablando desde la experiencia, resumía su idea homicida de la justicia en su Mensaje a la tricontinental: "El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar". Sus primeros escritos están también sazonados con esta violencia retórica e ideológica. A pesar de que su ex novia Chichina Ferreyra duda de que la versión original de los diarios de su viaje en motocicleta contenga la observación de "siento que mis orificios nasales se dilatan al saborear el amargo olor de la pólvora y de la sangre del enemigo", Guevara compartió con Granado en esa temprana edad esta exclamación: "¿Revolución sin disparar un tiro? Estás loco." La disposición de Guevara cuando viajó con Castro de México a Cuba a bordo del Granma queda reflejada en una frase de una carta a su mujer redactada el 28 de enero de 1957, poco después de desembarcar, y publicada en su libro Ernesto: Memorias del Che Guevara en Sierra Maestra: "Aquí, en la selva cubana, vivo y sediento de sangre". Esta mentalidad había sido reforzada por su convicción de que Arbenz había perdido el poder debido a que no había ejecutado a sus potenciales enemigos. En una carta anterior a su ex novia Tita Infante había observado que "si se hubieran producido esos fusilamientos, el gobierno hubiera conservado la posibilidad de devolver los golpes". No sorprende que durante la lucha armada contra Batista, y luego tras el ingreso triunfal en La Habana, Guevara asesinara o supervisara las ejecuciones en juicios sumarios de muchísimas personas: enemigos probados, meros sospechosos y aquellos que se encontraban en el lugar equivocado en el momento equivocado. En enero de 1957, como indica su diario de Sierra Maestra, Guevara mató de un disparo a Eutimio Guerra porque sospechaba que estaba pasando información al enemigo: "Acabé con el problema con una pistola del calibre 32, en el lado derecho de su cerebro... Sus pertenencias ahora son mías". Luego dispararía a Aristidio, un campesino que expresó su deseo de abandonar la lucha cuando los rebeldes se trasladaran a otro lugar. Mientras se preguntaba si esta víctima en concreto "realmente era lo suficientemente culpable como para merecer la muerte", no le tembló el pulso a la hora de ordenar el asesinato de Echevarría, hermano de uno de sus camaradas, por crímenes no especificados: "Tenía que pagar el precio". En otras ocasiones simulaba ejecuciones, aunque no las llevara a cabo, como método de tortura psicológica. "Ante la duda, mátalo", eran las instrucciones del Che. Pero la "fría máquina de matar" no demostró todo el alcance de su rigor hasta que, inmediatamente después de la caída del régimen de Batista, Castro lo puso al frente de la prisión de La Cabaña. San Carlos de la Cabaña era una fortaleza de piedra utilizada para defender La Habana de los piratas ingleses en el siglo XVIII; más tarde se convirtió en un cuartel militar. Guevara presidió, durante la primera mitad de 1959, uno de los momentos más oscuros de la revolución. José Vilasuso, abogado y profesor de la Universidad Interamericana de Bayamón, en Puerto Rico, que perteneció al organismo a cargo de los procesos judiciales sumarios en La Cabaña, me contó hace poco que el Che dirigía la Comisión Depuradora. "Se regía por la ley de La Sierra, tribunal militar, de hecho y no jurídico, y el Che nos recomendaba guiarnos por la convicción. Esto es, sabemos que: 'Todos son unos asesinos, luego proceder radicalmente es lo revolucionario'. Mi función era de instructor. Es decir, legalizar profesionalmente la causa y pasarla al ministerio fiscal. Se fusilaba de lunes a viernes. Las ejecuciones se llevaban a cabo de madrugada, poco después de dictar sentencia y declarar sin lugar (de oficio) la apelación. La noche más siniestra que recuerdo se ejecutó a siete hombres". Javier Arzuaga, el capellán vasco que consolaba a los condenados a muerte, habló conmigo recientemente desde su casa de Puerto Rico. Este ex cura católico que ahora tiene 75 años y que se define como "más cercano a Leonardo Boff y a la Teología de la Liberación que al antiguo cardenal Ratzinger", recuerda que había alrededor de 800 prisioneros en un espacio donde no cabían más de 300: antiguos militares y policías de Batista, algunos periodistas, unos pocos hombres de negocios y comerciantes. El tribunal revolucionario estaba compuesto por milicianos. Guevara presidía el tribunal de apelaciones. "Nunca anuló ninguna condena. Después de que yo me fuera, en mayo, ejecutaron a muchos más, pero yo personalmente fui testigo de 55 ejecuciones". ¿Cuántas personas fueron asesinadas en La Cabaña? Pedro Corzo -un investigador que se encuentra trabajando en un documental sobre Guevara en Miami- da una cifra de unos 200, similar a la ofrecida por Armando Lago, un catedrático de economía jubilado que elaboró una lista con 179 nombres como parte de un estudio sobre las ejecuciones en Cuba que le ha llevado ocho años. En cables secretos enviados por la Embajada estadounidense en La Habana al Departamento de Estado en Washington se hablaba de "más de 500" ejecuciones. Félix Rodríguez, un agente de la CIA que formó parte del equipo encargado de dar caza al Che en Bolivia, me contó que se enfrentó al Che tras su captura recriminándole las "más o menos 2.000" ejecuciones de las que fue responsable a lo largo de su vida. "Me dijo que eran todos agentes de la CIA y no discutió la cifra", recuerda Rodríguez. Las cifras más altas podrían incluir ejecuciones llevadas a cabo en los meses después de que el Che dejara de estar al mando de la prisión. Lo que nos devuelve a Carlos Santana y su chic vestimenta Che. En una carta abierta publicada en El Nuevo Herald el 31 de marzo de este año, el gran músico de jazz Paquito D'Rivera criticaba a Santana por su atuendo en los Oscar. Dijo: " Uno de estos cubanos fue mi primo Bebo, preso allí precisamente por ser cristiano. Él me cuenta siempre con amargura cómo escuchaba desde su celda en la madrugada los fusilamientos sin juicio de muchos que morían gritando '¡Viva Cristo Rey!". El ansia de poder del Che tenía otras formas de expresión, además del asesinato. Escribiendo sobre Pedro de Valdivia, el conquistador de Chile, Guevara reflexionaba: "Pertenecía a esa clase especial de hombres que la especie produce de vez en cuando, en quienes el anhelo de poder ilimitado es tan extremo que cualquier sufrimiento padecido para lograrlo parece natural". Podría haber estado describiéndose a sí mismo. En cada etapa de su vida adulta, su megalomanía se manifestó en una urgencia depredadora por arrebatar a otras personas sus vidas y sus posesiones, y por abolir su libre albedrío. En 1958, después de tomar la ciudad de Sancti Spiritus, Guevara intentó sin éxito imponer una especie de sharia, regulando las relaciones entre los hombres y las mujeres, el uso del alcohol y el juego informal -un puritanismo que no caracterizaba precisamente su propia forma de vida-. Les ordenó también a sus hombres que asaltaran bancos, una decisión que justificó en una carta a Enrique Oltuski, un subordinado, en noviembre de ese año: "Las masas que luchan están de acuerdo con asaltar a los bancos porque ninguno de ellos tiene un centavo en los mismos". Esta idea de la revolución como una licencia para reasignar la propiedad según le conviniese condujo al puritano marxista a apoderarse de la mansión de un emigrante tras el triunfo de la revolución. La obsesión del Che por el control colectivista le llevó a colaborar en la formación del aparato de seguridad que se montó con objeto de subyugar a seis millones y medio de cubanos. A principios de 1959 tuvieron lugar una serie de reuniones secretas en Tarará, cerca de La Habana, en la mansión a la que el Che se retiró temporalmente para recuperarse de una enfermedad. Ahí fue donde los líderes más importantes, incluyendo a Castro, diseñaron el Estado policial cubano. Ramiro Valdés, subordinado del Che en la guerrilla, fue puesto al frente del G-2, un organismo creado a partir del modelo de la Checa. El propio Guevara asumió el poder del G-6, el organismo encargado de adoctrinar ideológicamente a las fuerzas armadas. La invasión de Bahía Cochinos, llevada a cabo con apoyo estadounidense en abril de 1961, se convirtió en la ocasión perfecta para consolidar el nuevo Estado policial, con la captura de cientos de miles de cubanos y una nueva oleada de ejecuciones. Como el propio Guevara le contó al embajador soviético Sergei Kudriavtsev, los contrarrevolucionarios "no volverían a levantar cabeza". "Contrarrevolucionario" es el término que se aplicaba a cualquiera que se desviara del dogma. Era el sinónimo comunista de "hereje". Los campos de concentración eran una de las formas que el poder dogmático adoptaba para aplastar la disidencia. La historia atribuye al general español Valeriano Weyler, capitán general de Cuba a finales del siglo XIX, la primera utilización de la palabra concentración para describir la política de rodear a multitudes de adversarios potenciales -en este caso, partidarios del movimiento de independencia cubano- con alambre de espino y vallas. Qué apropiado que los revolucionarios cubanos, más de medio siglo después, adoptaran esta tradición. Al principio, la revolución movilizó a los voluntarios para que construyeran escuelas y trabajaran en los muelles, las plantaciones y las fábricas -proporcionando exquisitas oportunidades para que el Che se fotografiara en versión Che estibador, Che cortador de caña, Che trabajador textil. No pasaría mucho tiempo antes de que el trabajo voluntario se hiciera algo menos voluntario: el primer campo de trabajos forzados, Guanahacabibes, se puso en marcha a finales de 1960 en el oeste de Cuba. Este campo fue el precursor del confinamiento sistemático, que finalmente comenzaría a producirse a partir de 1965 en la provincia de Camagüey, de disidentes, homosexuales, víctimas del sida, católicos, testigos de Jehová, sacerdotes afrocubanos y demás raleas, bajo la bandera de las Unidades Militares de Ayuda a la Producción. Hacinados en autobuses y camiones, los no aptos eran transportados a punta de pistola a campos de concentración organizados a partir del modelo de Guanahacabibes. Algunos jamás regresarían; otros serían violados, apaleados o mutilados, y la mayoría acabarían traumatizados de por vida. Quizá la revista Time estuviera poco acertada en agosto de 1960, al describir el reparto de tareas de la revolución con un reportaje de portada en el que Che Guevara aparecía como el "cerebro", Fidel Castro como el "corazón", y Raúl Castro como el "puño". Pero esta visión reflejaba el papel crucial de Guevara en la transformación de Cuba en un bastión del totalitarismo. Che era un candidato bastante dudoso como ejemplo de pureza ideológica, dado su espíritu bohemio, pero durante sus años de entrenamiento en México y, en el período siguiente de lucha armada en Cuba, se reveló como un ideólogo comunista enamorado de la Unión Soviética, para gran incomodidad de Castro y los demás, que eran básicamente oportunistas dispuestos a utilizar cualquier medio necesario para hacerse con el poder. Cuando los revolucionarios en ciernes fueron arrestados en México en 1956, Guevara fue el único que admitió ser comunista y estar estudiando ruso. Durante la lucha armada en Cuba, estableció una alianza férrea con el Partido Socialista Popular (el partido comunista de la isla) y con Carlos Rafael Rodríguez, un personaje fundamental en la conversión del régimen de Castro al comunismo. Este temperamento fanático convirtió al Che en un eje de la sovietización de una revolución que en repetidas ocasiones se había jactado de su carácter independiente. Poco después de que los barbudos tomaran el poder, Guevara participó en negociaciones con Anastas Mikoyan, viceprimer ministro soviético, de visita en Cuba. El viaje de Guevara a Rusia en agosto de 1962 fue significativo, porque selló el acuerdo que convertiría Cuba en una cabeza de playa nuclear. Se reunió con Jruschov en Yalta para cerrar los detalles de una operación que ya estaba empezada y que tenía que ver con la introducción de 42 misiles soviéticos, la mitad de los cuales estaban provistos de cabezas nucleares, además de lanzaderas y unos 42.000 soldados. Después de presionar a sus aliados soviéticos amenazándoles con el peligro que supondría que Estados Unidos descubriera lo que estaba sucediendo, Guevara obtuvo garantías de que la marina soviética intervendría -en otras palabras, que Moscú estaba dispuesto a ir a la guerra-. Guevara se distanció de la Unión Soviética en los últimos años de su vida. Lo hizo por razones equivocadas, reprochando a Moscú su blandura ideológica y diplomática, y que estuviera haciendo demasiadas concesiones -no como la China maoísta, que llegaría a ver como el refugio de la ortodoxia-. A Guevara le molestaba el hecho de que Moscú estuviera pidiendo a otros miembros del bloque comunista, incluida Cuba, algo a cambio de su colosal ayuda económica y apoyo político. Su ataque final contra Moscú llegaría en Argelia, en febrero de 1965, en una conferencia internacional en la que acusó a los soviéticos de adoptar la "ley del valor", es decir, el capitalismo. Su ruptura con los soviéticos, por tanto, no fue un grito por la libertad, sino un aullido en pos de la subordinación total de la realidad a la ciega ortodoxia ideológica. El gran revolucionario tuvo la oportunidad de poner en práctica su visión económica -su idea de la justicia social- al frente del Banco Nacional de Cuba y del Instituto Nacional de Reforma Agraria del Ministerio de Industria a finales de 1959, y, a partir de principios de 1961, como ministro de Industria. La etapa en la que Guevara estuvo a cargo de la mayor parte de la economía cubana coincidió con el desplome casi total de la producción azucarera, el fracaso de la industrialización y la introducción del racionamiento -y todo esto en el que había sido uno de los cuatro países de mayor éxito económico de Latinoamérica desde antes de la dictadura de Batista-. Su período al frente del Banco Nacional, durante el cual acuñó billetes firmados por "Che", ha sido resumido por su segundo de a bordo, Ernesto Betancourt: "Ignoraba los principios económicos más elementales". Los poderes de percepción de Guevara en relación con la economía mundial fueron expresados en una famosa frase de 1961, en una conferencia hemisférica en Uruguay, donde predijo para 1980 una renta per cápita mayor que la de "Estados Unidos hoy". De hecho, en 1997, cuando se cumplía el trigésimo aniversario de su muerte, los cubanos estaban restringidos por el racionamiento a una dieta de dos kilos de arroz y medio kilo de porotos al mes, 100 gramos de carne dos veces al año, 100 gramos de pasta de soja a la semana y cuatro huevos al mes. La reforma agraria arrebató la tierra a los ricos, pero se la entregó a los burócratas, no a los campesinos (el decreto fue escrito en casa del Che). En aras de la diversificación, se redujeron las zonas cultivables y la mano de obra se distrajo hacia otras actividades. El resultado fue que entre 1961 y 1963, las cosechas se redujeron a la mitad. Para 1963, todas las esperanzas de industrializar a Cuba fueron abandonadas, y la revolución aceptó su rol de proveedora colonial de azúcar al bloque soviético a cambio de petróleo para cubrir sus necesidades y para revenderlo a otros países. Durante las tres décadas siguientes, Cuba sobreviviría en base a un subsidio soviético de más o menos entre $65 mil millones y $100 mil millones. Habiendo fracasado como héroe de la justicia social, ¿merece Guevara un lugar en los libros de historia como un genio de la guerra de guerrillas? Su mayor logro militar en la lucha contra Batista -la toma de la ciudad de Santa Clara después de emboscar un tren con pesados refuerzos- es seriamente cuestionado. Numerosos testimonios indican que el conductor del tren se rindió de antemano, acaso tras aceptar sobornos. Inmediatamente después del triunfo de la revolución, Guevara organizó ejércitos guerrilleros en Nicaragua, República Dominicana, Panamá, y Haití, todos los cuales fueron aplastados. En 1964, envió al revolucionario argentino Jorge Ricardo Masetti a su muerte al persuadirlo de que montase un ataque contra su país natal desde Bolivia, justo después de que la democracia representativa había sido restablecida en la Argentina. Particularmente desastrosa fue la expedición al Congo en 1965. Guevara se alió con dos rebeldes -Pierre Mulele en el oeste y Laurent Kabila en el este- contra el desagradable gobierno congoleño, sostenido por los Estados Unidos, por mercenarios sudafricanos y exiliados cubanos. Mulele había tomado posesión de Stanleyville antes de ser repelido. Durante su reinado de terror, tal como lo ha escrito V.S. Naipaul, asesinó a todos aquellos que podían leer y a todos los que vestían una corbata. Respecto del otro aliado de Guevara, Laurent Kabila, se trataba meramente de un perezoso y un corrupto por aquel entonces; pero el mundo descubriría en los años 90 que también él era una máquina de matar. En cualquier caso, Guevara se pasó gran parte de 1965 ayudando a los rebeldes en el este antes de abandonar el país de manera ignominiosa. Poco tiempo después, Mobutu llegó al poder e instaló una tiranía de décadas (en los países latinoamericanos, de Argentina al Perú, las revoluciones inspiradas en el Che tuvieron el mismo resultado práctico de reforzar el militarismo brutal durante muchos años. En Bolivia, el Che fue nuevamente derrotado, y por última vez. Malinterpretó la situación local. Una reforma agraria había tenido lugar unos años antes; el gobierno había respetado muchas de las instituciones de las comunidades campesinas; y el ejército era cercano a los Estados Unidos a pesar de su nacionalismo. Las masas campesinas no nos ayudan en absoluto, fue la melancólica conclusión de Guevara en su diario boliviano. Aún peor, Mario Monje, el líder comunista local, quien no tenía estómago para una guerra de guerrillas tras haber sido humillado en los comicios, condujo a Guevara hacia una ubicación vulnerable en el sudeste del país. Las circunstancias de la captura del Che en la quebrada del Yuro, poco después de reunirse con el intelectual francés Régis Debray y el pintor argentino Ciro Bustos, ambos arrestados cuando abandonaban el campamento, fueron, como gran parte de la expedición boliviana, cosa de aficionados. Guevara fue ciertamente audaz y corajudo, y rápido para organizar la vida en base a principios militares en los territorios bajo su control, pero no era un General Giap. Su libro La Guerra de Guerrillas enseña que las fuerzas populares pueden vencer a un ejército, que no es necesario aguardar a que se den las condiciones necesarias ya que un foco insurreccional puede provocarlos, y que el combate debe tener lugar principalmente en el campo (en su receta para la guerra de guerrillas, reserva también para las mujeres el rol de cocineras y enfermeras.) Sin embargo, el ejército de Batista no era un ejército sino un corrupto manojo de matones carente de motivación y sin mucha organización; los focos guerrilleros, con la excepción de Nicaragua, terminaron todos en cenizas para los foquistas, y América Latina se ha vuelto urbana en un 70 por ciento en estas últimas cuatro décadas. Al respecto, también, el Che Guevara fue un cruel alucinado. Defensa del Sistema Monárquico Español![]() Si bien nos pueden parecer un tanto arcaicas las monarquías, no podemos "meterlas a todas en el mismo saco", no es lo mismo la Monarquía Británica que la Monarquía Marroquí o la Monarquía Española, antes de hacer cualquier alcance de valoración personal, invito a tragarnos nuestras palabras pues sólo es muestra de nuestro bajo conocimiento de las realidades de otros países. Utilizaré el caso de España, pues mi conocimiento real de ese contexto me hace validar este sistema monárquico a favor del Pueblo Español. España, un país cuyo Jefe de Estado y Capitán General de los Ejércitos es Su Majestad, Don Juan Carlos I (nombre completo: Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón-Dos Sicilias). La Constitución Española, ratificada por referéndum popular (el 6 de diciembre de 1978) y promulgada el 27 de diciembre de 1978, proclama a Juan Carlos I, Rey de España, símbolo de unidad nacional y legítimo heredero de la dinastía histórica. España, actualmente, es un estado dividido en diecisiete Comunidades Autónomas, y dos Ciudades Autónomas. Estas comunidades, son de un variopinto exacerbado, pues está la Comunidad Autónoma del País Vasco, donde existe un movimiento terrorista llamado ETA que lucha por la independencia de esta región. Está también la Comunidad Autónoma de Cataluña, donde hoy se encuentra extinto un grupo terrorista que también luchaba por la independencia. Está Galicia, Asturias, Valencia, Andalucía, País Vasco, Cataluña donde no se habla mayoritariamente castellano, sino que Galego, Asturiano, Valencià, Andaluz, Euskera, y Català. Es decir, no existe una unificación de España culturalmente, hablando. Así, no todos los españoles se identifican con El Estado. Recuerdo muy bien cuando en Tarragona, fuimos a visitar la catedral y mi hermano, al ver que la persona que vendía las entradas tenía un acento extraño (catalán) le preguntó: ¿Usted es española?, la señora le respondió, "No, soy catalana". Es decir, cero grado de identificación con el País. Ni siquiera con el gobierno central, pues existe un muy fuerte y popular gobierno autónomo. Lo mismo sucede al repetir la pregunta a los vascos o gallegos. Ahí es donde entra Su Alteza Real, nacido en Roma a causa del asilo al que se somete su padre Juan de Borbón. Si bien no hay una identificación con el Estado, sí hay una gran popularidad en el Rey, es un rey que está por encima de la Política, por encima de las diferencias, es el jerarca de España. Muchos no se sienten españoles, reniegan de su condición de Ciudadanos Españoles, pero son escasísimos los que reniegan de su condición de Súbditos del Monarca. Ante la enfermedad de Franco, don Juan Carlos le sustituyó en la jefatura del Estado con carácter interino entre el 19 de julio y el 2 de septiembre de 1974, y nuevamente desde el 30 de octubre de 1975. El 20 de noviembre Franco murió y el día 22 don Juan Carlos fue proclamado rey de España por las Cortes, lo que supuso la restauración de la monarquía borbónica tras 44 años de república parlamentaria y de dictadura unipersonal. El 14 de mayo de 1977 el conde de Barcelona, hombre de convicciones democráticas y que había expresado sus dudas sobre la designación de 1969, transfirió a Juan Carlos sus derechos dinásticos y la jefatura de la Casa Real, una vez constatado el compromiso adquirido por su hijo en la instauración de la democracia en España.
Se le debe mucho. De hecho, seis años después de su coronación y con un hijo llamado Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos de Borbón y Grecia, hoy casado con Doña Leticia, enfrenta el 23 de Febrero de 1981 un Golpe de Estado en el Parlamento tras la renuncia de Felipe González, Socialista. Como Comandante Supremo de Todas las Fuerzas Armadas, se viste con uniforme militar asumiendo sus responsabilidades de Capitán General de los Ejércitos, y por televisión emite el siguiente discurso: "Al dirigirme a todos los españoles con brevedad y concisión en las circunstancias extraordinarias que en estos momentos estamos viviendo, pido a todos la mayor serenidad y confianza y les hago saber que he cursado a los Capitanes Generales de las regiones militares, zonas marítimas y regiones aéreas, la orden siguiente: Así, los militares subordinados le obedecen y los golpistas son secados en la cárcel. Así España es salvada de una nueva dictadura militar. Insensatamente, muchos sostienen que el Rey es sólo un parásito, están tremendamente equivocados. Este Rey-parásito, cumple grandes funciones, gracias a él, no hay dictadura en España, gracias a él, España tiene buenas relaciones con muchos países, gracias a él, los españoles se sienten unidos, gracias a él, se han resuelto muchos conflictos politiqueros, gracias a él, se han resuelto guerras, gracias a él, mucha gente duerme feliz. Es el encargado de disponer de las leyes, de fiscalizar los actos de gobierno y del parlamento, de asegurar una institucionalidad férrea, de augurar y velar por un futuro estable. El Rey, es un Jefe de Estado, José Luís Rodríguez Zapatero, del Partido Socialista Obrero Español, es el Jefe de Gobierno, y el Monarca tiene muchísima más aprobación que el Presidente. Y eso que el Rey no es elegido. Muchas Gracias. 17/10/2006SIGLO XX: “El Despertar de la Clase Media y el Proletariado”SIGLO XX: “El Despertar de la Clase Media y el Proletariado” Casi como uno más de los países europeos, la elite económica de nuestro país, participaba de las suculentas celebraciones en la ribera francesa, codeándose con quienes mantenían el referente cultural, la ciencia, la tecnología, las artes, el estilo de vida y hasta la moda que los mismos aristócratas imitaban (1). También aspiraban a alguna pequeña parte de esa belle époque de los países europeos que se vivió previo a la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, esto no era transversal al conjunto de la población chilena. "Me parece que no somos felices; se nota un malestar que no es de cierta clase de personas ni de ciertas regiones del país, sino de todo el país y de la generalidad de los que lo habitan". Con estas palabras el ex Diputado del Partido Radical Enrique Mac Iver, abrió su discurso en el Ateneo de Chile en los albores del naciente siglo XX. Chile se abría al mundo con producciones y exportaciones del Salitre que vendía a muy buen precio en el extranjero, reportándole al erario nacional un suculento "sueldo" nacido únicamente de los impuestos aduaneros que reportaban las multinacionales (en su mayoría británicas) que extraían el preciado recurso del suelo chileno. Con estos recursos, se levantaban puentes, trazaban caminos y se lanzaban a flotar marinas mercantes y naves de guerra; y sin embargo, Mac Iver, quien fuera ex Presidente del Banco Nacional, ex Ministro de Hacienda de Jorge Montt, entre otras funciones, seguía gritando a los cuatro vientos una frase que a muchos extrañaba pero que muy pocos consideraban: "Me parece que no somos felices". De esta forma, el 1 de agosto de 1900, Mac Iver manifestaba el sentimiento de crisis que comenzaba a aflorar en la sociedad chilena en el flamante nuevo siglo que ya partía. El grueso de la opinión pública no la reconocía, no aceptaban que esta "crisis de los eruditos" tocara sus puertas y, cual burbuja, fuera reventada su realidad y tuviesen que mirarse a sí mismos en una concepción desolada. Con las arcas fiscales repletas, Chile estaba viviendo el agotamiento de un estilo de vida y de un sistema político que se mostraban ampliamente inadecuados en pos de hacer frente a la nueva era que se avecinaba. No era únicamente la pobreza recurrente que se manifestaba a lo largo de la Historia de Chile, sino también, el régimen parlamentario, la estructura social, el sistema microeconómico (pues a nivel macroeconómico Chile demostraba ser una potencia mundial), el rol del Estado Moderno, entre otras cosas que en su conjunto y en particular hacían efectivo el desajuste con la realidad que mutaba radicalmente. De la mano con este reconocimiento de necesidad de revisión de la conciencia nacional, nace una creciente clase media, a raíz de la expansión de la burocracia estatal y el rol de educador del Estado reflejados en colegios de excelencia como el Instituto Nacional (2). Cualquier niño o joven podía labrar su futuro estudiando en alguno de los colegios del Estado (que no eran abundantes) y obtener una profesión como la de Ingeniero, Contador, Abogado y hasta Médico para asegurar sus años venideros. Sin embargo, también se vislumbraba una nueva masa de gente que se organizaba en pos de reivindicarse, chocando sus aspiraciones con las barreras infranqueables del sistema vigente, con una bandera de lucha antioligárquica se levantaban las voces y los puños del Proletariado. En su conjunto, todo el sistema respondía a una posición de la clase dirigente para la cual la política no era más que un hobbie, un juego o un deporte. Más que en el Congreso Nacional o La Moneda, las decisiones se tomaban en los fastuosos centros sociales a los que concurría la clase dirigente nacional, a su haber se erguían el Club de La Unión, el Club de Septiembre, el Club Hípico o las magníficas mansiones (3) de prominentes personajes públicos. Políticamente hablando, es correcto señalar que durante la época del parlamentarismo, los partidos representados en el Congreso Nacional se convirtieron en actores fundamentales del acontecer público, viendo cómo el Presidente de la República era más bien un adorno o un instrumento más o menos dócil de sus designios. Durante al menos las dos primeras décadas del vigésimo siglo, los partidos políticos más importantes tuvieron reducidas diferencias ideológicas, de hecho todos comulgaban con el pensamiento liberal y brillaban por su ausencia proyectos e idearios de sociedad distintos entre sí (4). Esta homogeneidad de pensamiento entre los parlamentarios de la época no se explica por un frente ideario de sociedad o proyecto de país que buscara albergar el bien común, sino porque en suma, los partidos representaban (en un mayor o menor grado) los intereses de la oligarquía, es decir, del grupo social que controlaba la vida nacional. Recién seis años después de las remecedoras palabras de Enrique Mac Iver, un correligionario de su partido, el ex Rector de la Universidad de Chile y fundador del Instituto Pedagógico, Valentín Letelier Madariaga, comenzó a preocuparse también de los problemas sociales y a propiciar una mayor intervención del Estado en la regulación socio-económica de la sociedad chilena. Así, encabezaba una facción del Partido Radical que en esos momentos era el caballo de batalla de los sectores medios urbanos, de cierta parte de la clase media provinciana y de los terratenientes del sur. A estos inocuos intentos, se le sumó el reducido Partido Demócrata que fue otra colectividad más que sólo se quedó en la retórica y terminó asimilándose al sistema sin lograr sus anheladas aspiraciones de igualdad político-social. No hacen grandes diferencias el Partido Conservador, el Partido Nacional, o la Alianza Liberal, quienes representaban a la Derecha política en el caso de los Conservadores y Nacionales y al centro variable entre la Izquierda del Partido Radical, o la Derecha antes mencionada. Los partidos políticos de la época no reflejaron la realidad de nuestra sociedad, pues sólo fueron expresiones de los círculos reducidos de la clase alta, oligárquica, desoyendo los llamados de la clase media y aún más de la clase efervescente proletaria. Incluso en su mayoría (incluyendo a los Conservadores, asociados con la Iglesia Católica), desoyeron el llamado del Papa León XIII efectuado en la famosa Encíclica Rerum Novarum (5) de 1891, quien ya denunciaba la "cuestión social" Mucho se ha debatido sobre las posiciones o declaraciones particulares de esta encíclica, sin embargo, es claro que este trabajo fue notable como resumen de muchos asuntos emanados por la Revolución Industrial, por el creciente problema obrero y las sociedades democráticas modernas. Aún así, los parlamentarios de la época insistían en hacer oídos sordos de los llamados no sólo de las clases populares, sino también de la misma Iglesia de Roma. A estos llamados, se les supeditaba al silencio, condenándolos y condenándose a sí mismos a lo que vendría posteriormente. Los grandes oligarcas se mantenían en las cúpulas y mantenían debates internacionales sin considerar la importancia de la "cuestión social". Mientras los temas importantes del debate en el mundo "oficial" eran la conversión metálica y la pugna laico-eclesial, nuestro país comenzó a verse remecida por los primeros aprietos, reflejo del despertar de los sectores obreros y su organización en un ambiente de creciente convulsión. Episodios como la huelga de la carne de 1905, la matanza de Santa María en 1907 y la elección del primer obrero para el Parlamento de la República significaron signos ineludibles de esta realidad. Una de las gotas que rebalsó el vaso fue la celebración del primer centenario de la República de Chile, donde Luís Emilio Recabarren (dirigente obrero socialista y fundador del Partido Obrero Socialista, POS) en una conferencia dictada en septiembre de 1910, en Rengo, con el título de "Ricos y pobres a través de un siglo de vida republicana", señala: "La fecha gloriosa de la emancipación del pueblo no ha sonado aún (...) Las clases populares viven todavía esclavas, encadenadas en el orden económico, con la cadena del salario, que es su miseria; en el orden político con la cadena del cohecho, del fraude y en el orden social con la cadena de la ignorancia y de sus vicios, que les anulan para ser considerados útiles a la sociedad en que vivimos". Tremendamente cercano al materialismo histórico de Marx, este ideólogo del Partido Comunista enrostra, incluso con justa razón, como la maquinaria social avanza a pasos agigantados para la aristocracia nacional funcionando con el combustible del trabajo de los obreros que no ven el fruto de sus obras. De estas semillas, germinan los partidos de izquierda populistas utópicos que apelan a la representación de los sectores sociales menos favorecidos, a los obreros salitreros, a quienes tenían que vivir en conventillos y cités, hacinados y anegados en sus propias tristezas y frustraciones y de los cuales estos partidos recogen para llevar a cabo una ideología de lucha de clases, como los son el Partido Obrero Socialista, la Federación Obrera de Chile, FOCH, el Partido Comunista de Chile, PCCH, alimentados por la reciente Revolución Bolchevique en Rusia (1917) y las agrupaciones que se formaron internacionalmente, la Internacional Workers of the World (IWW), la Internacional Sindical Roja o la Tercera Internacional Comunista. Este es el gran puntapié inicial, es la muestra de cómo detonará la bomba social en un fuerte estallido en los años venideros que radicará en los gobiernos ideológicos: Jorge Alessandri Rodríguez (Centro Derecha), Eduardo Frei Montalva (Centro Izquierda) y Salvador Allende Gossens (Izquierda, reconocido marxista), desembocando en el quiebre de la institucionalidad nacional del año 1973. Las clases populares, el estado llano, el tercer estado, el proletariado o como quiera que se le llame, nunca ha dejado de existir, sin embargo es en este momento en que levanta la voz y se hacen notar como un segmento importantísimo de la población, un segmento que se encontraba ausente, un segmento que se veía supeditado por la Historia de los héroes y grandes señores, un segmento que a raíz de este estallido social producto del conjunto de problemas que los asolaban, más conocido como la "cuestión social". Por último, sólo queda evidenciar el preponderante rol que juegan las masas proletarias en el Chile que se desarrollaba en los albores del siglo XX, en el Chile que se decía nación desarrollada y henchía el pecho con grandilocuencia hablando de la "esencia republicana de la Nación", en el Chile en el que se vislumbraban obras públicas pero se velaban los conventillos y cités. El escritor estadounidense, Wayne W. Dyer, no dudaba en sentenciar: "El progreso y el desarrollo son imposibles si se siguen haciendo las cosas tal como siempre se han hecho". Por eso, Chile debe dejar de preocuparse de los problemas de los más desfavorecidos y de una vez por todas, ocuparse. (1) Es justamente en estas instancias donde nacen los mitos que hacen henchir el orgullo nacional diciendo que nuestra bandera es la más bella del mundo y el himno nacional secunda en hermosura a la célebre Marsellesa (2) No olvidemos, que el mismo Arturo Alessandri Palma, hijo de un pobre inmigrante italiano es quien vence al conservador Luís Barros Borgoño, luego de pasar por las aulas del Instituto Nacional recibiéndose como Abogado en una estrecha votación en la que por primera vez en la Historia de Chile llegaba al poder un meritócrata, de clase media instruida, ajeno a la clase alta de la sociedad (3) Generalmente levantadas con recursos fiscales en prestamos "blandos" otorgados a largo plazo y con bajísimos, sino nulos, intereses. Créditos que rara vez eran pagados y que frecuentemente eran repartidos como trozos de torta provenientes de los recursos del fisco. (4) Quizás una de las pocas cosas que diferenciaban a estos actores cruciales del sistema político parlamentario era la pugna laico-religiosa que, si bien implicaba una cierta concepción diferente acerca del papel del Estado, había perdido el vigor que la caracterizó durante el siglo anterior. (5) Voz latina que significa "De las Cosas Nuevas", reconocida como la primer encíclica social emanada desde la Iglesia Católica 19/10/2006Ubi Sunt ?La Crónica del "Pingüino" Ayer los "pingüinos" fueron la atracción del zoológico nacional, la gente se turnaba para verlos, para aplaudirlos. No les molestaba incluso no poder sacárselos ni del televisor. Fueron la novedad, la chispa, lo simpático. Hoy los "pingüinos" ya pasaron de moda, y aunque cambian sus plumajes, la misma gente que antes no dudaba en mirarlos con ternura, hoy los mira con desdén, con repudio y rechazo. Hoy golpean sus barrotes, los insultan, los pican con palitos y les tiran maní. Los "pingüinos" no entienden a los seres humanos. Los "pingüinos" no se conforman conque el pescado de cada día ya no tenga una semana de descomposición, dicen que lo quieren completamente fresco, y no se sientes respetados con un pescado añejo de dos o tres días como se les prometió. A la "pingüinada" se les sumaron las "hienas", los "buitres" y las "serpientes" y los convencieron de que los querían ayudar. Les creyeron en un principio y cuando se dieron cuenta ya era demasiado tarde y no pudieron separarlos. Los "pingüinos" se enfermaron por el pescado putrefacto, y los cuidadores del zoológico le dieron los cadáveres a los demás animales para ahorrarse el comprar el alimento necesario. Los demás animales también murieron por la enfermedad. El restaurant vecino del zoológico le pidió los cadáveres a los cuidadores para el "Menú del Día", así ahorrarse unos pesos para comprar mejores sillas para sentarse a comer. Y los comensales murieron, y sus cadaveres alimentaron a otros humanos, y murieron, y murieron ... y murieron. Y la sociedad se extinguió por los "pingüinos" mal alimentados. Francisco Zambrano Meza Papá Cuéntame Otra Vez Papá cuéntame otra vez ese cuento tan bonito Ismael Serrano 19/10/2006 13:32 Autor: Francisco Zambrano Meza. (^.^). Tema: Sociedad No hay comentarios. Comentar. 27/10/2006Sacado del baúl de los recuerdos para la ocasión:![]() Exclusivo: ¿Cómo Augusto Pinochet formó su Fortuna? Deseo aclarar que es perfectamente posible llegar a tener millones de dólares y un buen depósito en recursos áureos, aún contra la voluntad del favorecido. En el 73, consciente de que el "tanquetazo" sería una asonada de ensayo, López llegó a un acuerdo económico con el Regimiento "Tacna": Le vendió tanques sin cambio: sólo marcha atrás. Ahora todos al unísono: "Pobrecito ... ahhhhh ..." Paupérrimo (¬¬) PS:Quizás sería interesante aclarar que esto es una ironía ... nunca faltan ... 27/10/2006 09:02 Autor: Francisco Zambrano Meza. (^.^). Tema: Augusto Pinochet No hay comentarios. Comentar. 31/10/2006Exposición Objetiva del Sistema Binominal Mayoritario de Votación![]() SISTEMA BINOMINAL A continuación comentaré un tema que estuvo hace un tiempo atrás en el tapete y que guarda estricta relación con la Institucionalidad que nos ampara: hablaré del Sistema Binominal. En esta oportunidad lo definiré, analizaré objetivamente y con ejemplos citados y contrastables con la página web de las elecciones en el Ministerio del Interior: http://www.elecciones.gov.cl El "Sistema Binominal Mayoritario de Votación" recogido en la Ley Orgánica Constitucional Nº 18.700 "Sobre Votaciones Populares y Escrutinios" es un sistema que estructura de forma innovadora los procedimientos para la preparación, realización, escrutinio y calificación de los Plebiscitos y de las Elecciones de Presidente de la República y Parlamentarios. Sin embargo, el Sistema Binominal únicamente tiene ingerencia en estas últimas. Es una forma de elección no proporcional que no tiene símil en ninguna parte del mundo y que tiene las siguientes características. Este sistema exige que los candidatos a cada elección territorial se presenten por listas postulando a al menos uno de los dos escaños al Parlamento por cada Distrito o Circunscripción. A la hora de las votaciones incide un concepto llamado "Doblaje" que consiste en que una lista alcance el doble de los votos de la lista contraria más uno de ellos con lo cual asegura que ambos cupos al Parlamento sean obtenidos para sí. En el caso de no ser así, serán declarados en el cargo la primera mayoría de las dos listas que obtuvieron mayor votación. En este Sistema se pueden dar cuatro casos de resultados de una elección, a saber: CASO 1 Es el más común que se da en al menos un 85% de los distritos (en el 2001 se dio en 52 de los 60). Pongo el ejemplo del Distrito 21. En este caso, las listas con mayor votación son la Alianza Popular seguida de la Concertación Democrática y la primera mayoría de cada una coincide con las dos primeras mayorías del distrito. Resultan electos la Diputada Marcela Cubillos y el Diputado Jorge Burgos LISTA Alianza Popular Juan Guillermo Vivado Portales (RN) 19.5% Marcela Cubillos Sigall (UDI) 28.95% Total 48.45% LISTA Concertación Democrática Jorge Burgos Varela (DC) 27.33% Patricia Silva Meléndez (PS) 16.25% Total 43.58% LISTA Juntos Podemos Jaime Gajardo Falcón (PC) 4.28% Juan Carlos Gálvez Galleguillos (PH) 3.66% Total 7.94% CASO 2 El segundo caso tiene inserto el concepto doblaje y lo ejemplifico con el Distrito 23, en el que la Alianza Popular dobla a la Concertación Democrática. En este caso ambas mayorías se encuentran insertas en una única lista, sin embargo al "doblar" a la que le sigue (64.42 = 31.76 x 2 + N) obtienen, ambos, los dos cupos. LISTA Alianza Popular Cristian Monckeberg Bruner (RN) 25,22% Julio Dittborn Cordua (UDI) 39,20% Total 64.42% LISTA Concertación Democrática Leopoldo Sánchez Grunert (PPD) 7,22% Clemente Perez Errazuriz (DC) 24,54% Total 31.76% LISTA Juntos Podemos Carlos Padilla Rojas (PH) 1,93% Antonieta Vera Fajardo (PC) 1,85% Total 3.78% CASO 3 El tercer caso es uno de los más escasos junto con el cuarto y lo ejemplificaré con la Circunscripción número 7, en el que las dos primeras mayorías están en la lista Concertación Democrática, pero como no son capaces de doblar obtiene escaño la primera mayoría de las dos listas con más votación LISTA Alianza Popular Roberto Fantuzzi Hernández (RN) 14,03% Jovino Novoa Vásquez (UDI) 20,72% Total 34.75% LISTA Concertación Democrática Guido Girardi Lavin (PPD) 35,29% Andrés Zaldivar Larrain (DC) 23,02% Total 58.31% LISTA Juntos Podemos Eduardo Artes Brichetti 3,89% Gonzalo Rovira Soto 3.01% Total 6.9% CASO 4 El cuarto caso, es escasísimo, y se dio en el 2001 en el distrito 18. En éste, resultan electos los dos candidatos de la Lista Concertación Democrática sin que el segundo sea mayoría. Es decir, la UDI Hedy Matthei no resulta electa habiendo quedado en segundo lugar. LISTA Alianza Popular Felipe Montero Jaramillo (RN) 4,89%% Hedy Matthei Fornet (UDI) 23,55% Total 28.44% LISTA Concertación Democrática Guido Girardi Lavin (PPD) 58,39% Carlos Olivares Zepeda (DC) 6,48%% Total 64.87% LISTA Juntos Podemos Luis Díaz Espinoza (PH) 3.65% Norma Rojas Gómez (PC) 1.62% Lissette Carrasco Flores (PC) 1.43% Total 6.7% _______________________________________________________ Ante la información (objetiva y corroborable) vertida en las líneas anteriores, invito a todos y cada uno de los lectores a analizar el Sistema y opinar a conciencia, pues los eslóganes populistas y demagogos abundan, los analísis críticos, se encuentran en este blog. Un Saludo, Francisco. |